martes, 26 de abril de 2016




ELEMENTOS DE LA ANTIGÜEDAD

Muchas doctrinas antiguas usaban un grupo de elementos para explicar los patrones en la naturaleza. En este contexto, la palabra elemento se refiere más al estado de la materia, es decir, sólido (tierra), líquido (agua), gas (aire), plasma (fuego) o a las fases de la materia (como en las cinco fases chinas), que a los elementos químicos de la ciencia moderna.

En la cultura occidental, el origen de la teoría de los cuatro elementos se encuentra en los filósofos presocráticos y perduraron a través de la Edad Media hasta el Renacimiento, influyendo profundamente en la cultura y el pensamiento europeo.

Los estados de la materia, según la ciencia moderna y, en menor grado, también la tabla periódica de los elementos y el concepto de combustión (fuego) pueden ser considerados sucesores de aquellos modelos tempranos.

Los indios y los japoneses tenían esos mismos cuatro elementos, más un quinto elemento invisible, el éter. Los chinos distinguían una serie de elementos ligeramente diferentes (que todavía se utilizan en la medicina china tradicional) llamados tierra, agua, fuego, metal y madera, y que eran entendidos como diferentes tipos de energía en un estado de constante interacción y flujo entre unos y otros, en oposición a la noción occidental que los relaciona con las diferentes manifestaciones de la materia.


  • El fuego es a la vez caliente y seco.
  • La tierra es a la vez seca y fría.
  • El agua es a la vez fría y húmeda.
  • El aire es a la vez húmedo y caliente.



La astrología y los elementos griegos

Representación de los cuatro elementos en el contexto astrológico, en un manuscrito inglés del siglo XI.
La astrología ha usado el concepto de los elementos clásicos desde la Antigüedad hasta el presente. Muchos de los astrólogos modernos usan en sus análisis los cuatro elementos de la antigüedad griega, y además los consideran una parte importante de la interpretación de la carta astral.

En el taoísmo hay un sistema similar al de los griegos, que incluye metal y madera, pero excluye al aire.
Los cinco planetas mayores están asociados con el nombre de los elementos:

En tiempos antiguos se tomó considerable nota para la comprensión de los elementos, puesto que se les consideraba los ladrillos de construcción del Universo, y muchos creyeron que ellos eran parte también de su estructura básica propia. Los Sabios de esos tiempos los vieron como un reflejo del universo. Estudiaron las estrellas y la naturaleza, y utilizaron la información que reunieron como un método para comprender a su Creador y sí mismos. Todos nosotros ahora vivimos entre naturaleza, aún quienes viven en pueblos y ciudades, y a la mayoría de nosotros nos tranquiliza caminar por el campo o a lo largo de la playa. Pocos de nosotros se toman el tiempo para verdaderamente estudiarlos, pero si nos interesamos en seguir estas creencias antiguas, hallaríamos que la misma naturaleza contiene la clave de mucho conocimiento interno sobre nuestra propia naturaleza, y la parte que desempeñamos en el gran Plan Cósmico. Cada día nos calentamos con Fuego, 
Nos bañamos con Agua, 
Sentimos el Viento en nuestros cabellos, 
Caminamos sobre la Tierra. 

En todo el mundo desde la que empezó la ciencia hay quien plantea que la materia está hecha sobre la base de cuatro elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra) y cuatro cualidades (seco, húmedo, frío y caliente), las cuales derivan de los elementos citados. Pero esta idea no es propia de Aristóteles, sino que se ha venido desarrollando durante siglos.

Dependiendo de su forma, las manos representan uno de los cuatro elementos de la naturaleza: aire, agua, fuego y tierra. Tu elemento revelará tu carácter y sus habilidades. Así que, ¿quieres conocer que dicen de tu personalidad tus manos?
Manos “Aire” Son manos largas y estrechas y la palma de la mano es alargada. Se consideran muy agraciados y elegantes. Son normalmente algo secos. Tienen dedos delgados y articulaciones bien marcadas. Su espíritu les permitirá retener una gran cantidad de información. En la vida, se mueven, piensan, caminan y hablan rápido.